Redacción: Energía a Pulso
El día de ayer, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, firmó un decreto orientado a agilizar e incentivar las inversiones en sectores estratégicos, particularmente el energético como parte de una estrategia para reactivar el crecimiento económico del país.
La medida busca reducir los tiempos y la carga regulatoria para proyectos de inversión. Entre los puntos más relevantes destaca que aquellas inversiones consideradas prioritarias, como las vinculadas a energía e infraestructura, podrán obtener autorizaciones de manera más expedita, siempre que cumplan con ciertos criterios como montos mínimos de inversión, ubicación en zonas definidas para el desarrollo de los proyectos prioritarios, etc.
Uno de los cambios centrales es la implementación de plazos más cortos para trámites: en muchos casos, las autorizaciones deberán resolverse en un máximo de 90 días, lo que representa un intento por eliminar cuellos de botella administrativos que históricamente han frenado proyectos.
Además, el decreto contempla la creación de nuevas herramientas institucionales, como una ventanilla única para trámites, con el objetivo de centralizar procesos y reducir tiempos de autorización para dar mayor certidumbre a los inversionistas.
El sector energético ocupa un papel central dentro de esta estrategia. Diversos planes del gobierno federal contemplan destinar una proporción significativa de recursos a este rubro, considerado clave para superar limitaciones estructurales y garantizar el desarrollo industrial del país.
En conjunto, el decreto representa un intento por acelerar la llegada de capital, fortalecer sectores estratégicos y mejorar el entorno de inversión, aunque especialistas advierten que su éxito dependerá de factores como la seguridad, la certidumbre jurídica y la ejecución efectiva de las medidas.







