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Redacción: Energía a Pulso

El Gobierno de México presentó un plan de inversión superior a los 140 mil millones de pesos (mdp) para ampliar, rehabilitar y modernizar la red nacional de gasoductos hacia 2030, como parte de una estrategia enfocada en fortalecer la seguridad y soberanía energética del país. El proyecto será impulsado principalmente por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas).

De acuerdo con la Secretaría de Energía, el objetivo central es garantizar el suministro de gas natural para la generación eléctrica, así como atender el crecimiento de la demanda industrial y energética en distintas regiones del país. Actualmente, cerca del 60% de la electricidad nacional depende de este combustible, mientras que México importa alrededor del 70% del gas natural que consume, principalmente desde Estados Unidos.

El plan contempla inversiones conjuntas de la CFE y Cenagas. La CFE destinará más de 53 mil millones de pesos a la construcción de nuevos ductos estratégicos, mientras que Cenagas invertirá más de 87 mil millones de pesos en modernización, mantenimiento y rehabilitación de infraestructura existente.

Entre los proyectos más relevantes se encuentran nueve nuevos gasoductos que permitirán abastecer futuras centrales eléctricas de ciclo combinado. Destacan obras en regiones como Sonora, Baja California, Tabasco y la Península de Yucatán, consideradas prioritarias por el crecimiento industrial y energético previsto en esos estados. Algunos de estos ductos comenzarían operaciones entre 2026 y 2028.

Las autoridades también señalaron que una parte importante de la red nacional requiere rehabilitación urgente debido a la antigüedad de la infraestructura. Según el diagnóstico oficial, gran parte de los ductos administrados por Cenagas supera los 45 años de operación, lo que ha incrementado las necesidades de mantenimiento y actualización tecnológica.

Actualmente, México cuenta con más de 21 mil kilómetros de gasoductos distribuidos en el territorio nacional. El gobierno considera que la expansión de esta red será clave para asegurar el suministro energético en nuevos polos de desarrollo industrial, incluidos proyectos vinculados al denominado “Plan México”.

El fortalecimiento de la infraestructura será determinante para responder al aumento de la demanda eléctrica y reducir riesgos asociados a la dependencia energética del exterior. En ese contexto, el gobierno también analiza alternativas para incrementar la producción nacional de gas natural, incluyendo técnicas de extracción no convencionales.