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Redacción: Energía a Pulso

La transición energética y la reducción de la huella de carbono fue uno de los temas debatidos durante este fin de semana en Reino Unido por los líderes del G-7, que reúne a las 7 potencias económicas del mundo (Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Canadá y Japón).

Los líderes se comprometieron con una “revolución verde” que limitaría el aumento de la temperatura global a 1.5° C. Asimismo, prometieron reducir las emisiones netas de carbono a cero para 2050 y conservar el 30% de la tierra y los océanos para el 2030.

El carbón es de los combustibles más sucio del mundo y los expertos consideran que poner fin a su uso es un paso importante para conseguir los objetivos planteados, por lo tanto, la meta es sacar de operación las plantas de carbón, a menos que cuenten con tecnología para capturar las emisiones de carbono.

El G-7 detendrá la financiación de la nueva generación de carbón y ayudará en la transición energética de los países en vías de desarrollo. Para eso, han prometido inversiones en energías renovables por 100 mil millones de dólares anuales hasta el 2025, de fondos públicos y privados, que irán dirigidos a apoyar la transición energética de países en desarrollo.

Los líderes de las 7 potencias económicas  también establecerán planes para reducir las emisiones de la agricultura, el transporte, la fabricación de acero y cemento.

Algunos grupos ambientalistas dijeron que las promesas carecían de detalles concretos y quieren garantías de que los países más ricos cumplirán sus promesas de ayudar a las naciones más pobres a enfrentar la transición energética y hacer frente al cambio climático,  ya que las metas fijadas en esta misma materia en la cumbre de 2009 con vistas a 2020 no se cumplieron.