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Redacción: Energía a Pulso

El gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, alcanzó un acuerdo con empresarios gasolineros para establecer un precio máximo de 28 pesos por litro de diésel, con el objetivo de contener la inflación y evitar un incremento en los costos del transporte de mercancías.

El pacto se concretó tras una reunión en Palacio Nacional, luego de semanas de tensiones debido al incumplimiento del tope previo por parte de diversas estaciones de servicio en todo el país. Según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), entre 34% y 45% de las gasolineras vendían el diésel por encima del precio previamente acordado.

Como resultado del encuentro, los concesionarios aceptaron fijar el precio en 28 pesos por litro de manera temporal y dar seguimiento al acuerdo en próximas reuniones para evaluar su viabilidad.

El gobierno federal argumentó que no existe justificación para precios más altos, debido a los estímulos fiscales aplicados al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), los cuales buscan amortiguar el impacto del alza internacional de los combustibles. La presidenta señaló que sin estos apoyos, el diésel podría superar los 30 pesos por litro.

La medida forma parte de una estrategia más amplia para contener la inflación, considerando que el diésel es el principal combustible utilizado en el transporte de carga, responsable de la mayor parte del movimiento de mercancías en el país.

Por otra parte, empresarios del sector han señalado que mantener el precio tope resulta complicado debido al incremento en los costos de distribución, problemas logísticos y el encarecimiento global del petróleo. Además, algunos advierten que la medida podría ser insostenible a mediano plazo si continúan las presiones internacionales sobre los energéticos.

Asimismo, el gobierno también planteó reforzar la supervisión a gasolineras e incluso realizar revisiones fiscales a quienes incumplan el acuerdo, como parte de una política para garantizar su aplicación y proteger el poder adquisitivo de la población.