Redacción: Energía a Pulso
La venta de Altos Hornos de México (AHMSA) entró en una nueva etapa luego de que Construcciones e Ingenierías Electromecánicas (CIESA), representada por el empresario José Arturo Domínguez Arteaga, presentó una oferta de 1,400 millones de dólares durante la subasta de los activos de AHMSA y su filial Minera del Norte (MINOSA).
La propuesta colocó a CIESA como uno de los principales interesados en adquirir la unidad productiva, aunque el proceso todavía no puede considerarse concluido. De acuerdo con información difundida por distintos medios, el postor deberá cumplir una serie de requisitos establecidos por el juzgado encargado del concurso mercantil antes de que la operación pueda avanzar.
Uno de los puntos centrales es la garantía de seriedad, cuyo monto asciende a aproximadamente 56.3 millones de dólares. La autoridad judicial otorgó un plazo de 10 días hábiles para que los interesados acrediten dicha garantía.
Si CIESA cumple con la garantía, el proceso contempla un plazo posterior para cubrir el monto restante de la operación. El síndico del concurso mercantil señaló que la liquidación total tendría que realizarse dentro de los 90 días establecidos en el procedimiento.
La subasta contempla de manera conjunta los activos de AHMSA y MINOSA, con el propósito de mantener integrada la infraestructura siderúrgica y minera. El precio de salida fue fijado en aproximadamente 1,127.4 millones de dólares, equivalente al 85% del valor de referencia establecido para los activos.
Además de la oferta económica, José Arturo Domínguez ha planteado un ambicioso proyecto para modernizar las instalaciones y aumentar considerablemente la capacidad productiva de AHMSA. Entre las declaraciones realizadas por el empresario se encuentra la intención de renovar los equipos y recuperar la actividad industrial de la compañía.
Medios locales también han reportado que el proyecto contempla una posible reactivación de la producción en un periodo de aproximadamente seis meses. Estas metas corresponden a los planes expresados por el propio empresario y todavía dependen de que la adquisición se concrete y de que posteriormente puedan ejecutarse las inversiones necesarias.
El futuro de AHMSA tiene una importancia que trasciende la operación financiera. La siderúrgica dejó de producir en 2022 y posteriormente fue declarada en quiebra, afectando a miles de trabajadores, proveedores y empresas vinculadas con la actividad industrial de la Región Centro de Coahuila.






